Cómo la tecnología de los drones revolucionó la guerra de Ucrania
La guerra desencadenada por la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022 es el primer conflicto armado de la historia en el que los drones son tan omnipresentes y determinantes en el campo de batalla.
A continuación los principales aspectos de esta revolución tecnológica que impulsa a las fuerzas de Kiev y Moscú a innovar constantemente.
- Zona letal -
Existe una amplia variedad de drones, desde aparatos civiles baratos transformados en bombas que se lanzan contra sus objetivos, hasta otros más grandes capaces de golpear a cientos de kilómetros.
Estos dispositivos son responsables de cerca del 80% de los daños en el frente, según el ministro ucraniano de Defensa, Myjailo Fedorov.
"La guerra moderna es ahora imposible sin drones", resume ante la AFP Kolesso, un infante ucraniano que combate en el este de Ucrania.
La línea del frente se transformó en una "zona de muerte" que se extiende hasta 20 kilómetros de ancho, donde cualquier movimiento puede provocar un ataque de los drones que patrullan el terreno.
Los soldados solo pueden operar en pequeños grupos que se desplazan rápidamente y mantienen la vista fija en el cielo, con la esperanza de pasar desapercibidos.
La artillería pesada, los tanques y los vehículos blindados son demasiado lentos y visibles, lo que los convierte en objetivos fáciles para los drones.
Para limitar las pérdidas, ambos ejércitos utilizan drones aéreos para entregar víveres a los militares atrincherados en sus refugios subterráneos. Kiev también emplea drones terrestres —una especie de robots teledirigidos— para evacuar a los heridos.
- Fibra óptica -
Mantener una conexión estable entre el dron y su operador es crucial. "Ahí es donde se libra la verdadera carrera: en las comunicaciones y las conexiones", explica a la AFP la experta militar Katerina Bondar.
Al principio la mayoría de los drones funcionaban mediante enlace por radio. Pero resultaron vulnerables a los dispositivos de interferencia que cortan esa señal.
Moscú recurrió entonces a drones conectados a sus operadores por cables de fibra óptica, prácticamente imposibles de bloquear.
Estos cables se extienden a lo largo de varios kilómetros. De modo que su uso masivo transformó zonas enteras del frente en una densa red de hilos que cubre campos y praderas.
- Starlink -
Otra opción para evitar las interferencias es el uso de Starlink, proveedor de acceso a internet por satélite de la empresa estadounidense SpaceX, que permite mantener una conexión de alta velocidad. Kiev equipó drones con antenas Starlink.
"Necesitamos volar lejos con una señal de video y un control estables", confirma Phoenix, comandante del grupo ucraniano Lasar, pionero en el uso de Starlink.
Las tropas rusas imitaron rápidamente esta práctica. Hasta que Ucrania presionó a Elon Musk, director de SpaceX, quien aceptó recientemente desactivar los terminales utilizados sin autorización por los rusos.
Esta medida perturbó los sistemas rusos, pero también los ucranianos, según observadores militares.
El Institute for the Study of War, con sede en Estados Unidos, señala que esta desactivación probablemente contribuyó al éxito de contraataques ucranianos localizados a comienzos de febrero.
- Defensas antidrones -
La proliferación de los drones obligó a replantear los sistemas de defensa antiaérea. No resulta rentable utilizar misiles, que son muy costosos, para derribar drones.
Kiev y Moscú también desarrollaron drones interceptores diseñados específicamente para destruir otros drones en vuelo. "Abrimos el capítulo de la guerra de drones con drones", declara Marko Kuchnir, de General Cherry, importante fabricante de drones interceptores.
Sobre el terreno, las armas automáticas o las escopetas -cuyos perdigones permiten alcanzar objetivos pequeños— son el último recurso de los soldados para abatir los drones que se lanzan contra ellos.
- IA -
Los ingenieros se esfuerzan por equipar los drones con inteligencia artificial (IA). Empresas ucranianas como The Fourth Law (TFL) desarrollaron un sistema que permite a la IA guiar los drones en el momento del impacto.
Esto debería mejorar su precisión, ya que la conexión suele perderse antes del choque.
"Rusia y China también están desarrollando estas tecnologías y si nuestros países no lo hacen… perderemos", afirma Maksim Savanevski, empleado de TFL.
Una autonomía completa de los drones todavía parece lejana. Para Bondar la IA desempeña "un papel de asistencia", pero no sustituye al ser humano.
Eric Schmidt, exdirector ejecutivo de Google y actual responsable de SwiftBeat, que suministra a Kiev drones con IA, también considera que es "ingenuo" pensar que los equipos llegarán a ser 100% automatizados.
"En un futuro previsible, primero estarán los drones y luego los hombres", declaró recientemente desde Kiev.
En el frente, Kolesso también estima que los soldados seguirán siendo indispensables. "Mientras no hayas plantado la bandera tú mismo, con tus propias manos, y tomado posición, no puede considerarse tuyo", recalca.
W.Atwal--BD