Euforia y oración en iglesia de Caracas por la excarcelación del activista Javier Tarazona
Tarazona, de 43 años, es uno de los presos políticos de mayor perfil que permanecían tras las rejas casi un mes después de que el gobierno interino de Delcy Rodríguez anunciara un proceso de excarcelaciones para un "número importante" de personas.
La medida responde a presiones de Estados Unidos, que dice estar a cargo de Venezuela tras capturar a Nicolás Maduro en una incursión militar el 3 de enero.
Tarazona se reencontró con su hermano Rafael y su madre Teresa Sánchez, de 71 años, en el atrio de una iglesia, donde fue liberado por las autoridades, que no suelen dejar marchar a sus prisioneros por la entrada principal de las cárceles, donde familiares y prensa aguardan excarcelaciones.
A la iglesia también llegó Omar de Dios García, activista detenido junto con Tarazona el 2 de julio de 2021.
Javier, Rafael y Omar, que compartieron la misma celda durante cuatro meses antes de que los dos últimos quedaran en libertad condicional. Los tres se dieron un largo abrazo.
- Compañeros de celda -
Acompañados por su abogado Miguel Forero, los tres hombres ingresaron a la iglesia, repleta por la misa. Caminaron por el pasillo central y se arrodillaron para orar en los escalones del altar.
Tan pronto como los fieles reconocieron a Tarazona, se pusieron de pie para aplaudir. El júbilo fue seguido por tres minutos de oración, tras los cuales el cuarteto salió de la iglesia entre aplausos y un coro que exclamaba: "¡Libertad! ¡Libertad! ¡Libertad!"
"La gente aplaude por un gran anhelo de libertad, por una esperanza de reencuentro de los venezolanos, de la alegría. Yo creo que la gente está ávida de eso, la gente está deseando con toda la fuerza que podamos abrazarnos con alegría, con entusiasmo, sin temor", dijo a la AFP Javier Tarazona.
El activista se refirió a sus dos compañeros de celda: "Entramos a la cárcel orando y salimos de la cárcel orando", comentó.
García expresó cómo se sintió tras la excarcelación, que esperó por cuatro años.
"Lo que hice fue reírme, pero reírme de la alegría contenida de que por fin hemos cristalizado algo que nunca, nunca debió esperar ni un solo minuto", contó a la AFP.
- "La verdad me ha hecho libre" -
Tarazona, director de la oenegé Fundaredes, estaba preso desde julio de 2021 por cargos de "terrorismo", "traición" e "incitación al odio".
Desde Fundaredes, el activista acusó al gobierno de Maduro de albergar líderes guerrilleros colombianos en Venezuela, y advirtió sobre choques entre fuerzas militares y grupos armados en la frontera colombovenezolana.
Tras salir de prisión, ratifica que todo lo que denunció se ha comprobado. "Durante los 4 años y 7 meses que yo estuve en cautiverio, cuando veía los canales del Estado, veía que se ratificaba todo lo que uno denunciaba y todo lo que llevó a que me silenciaran, a que me violentaran mis derechos", relató.
"El discurso sigue siendo el mismo. Hoy se ratifica y 4 años y 7 meses de prisión no callaron la verdad. La verdad me ha hecho libre", agregó.
- Condiciones deplorables -
La oenegé Foro Penal, que lidera la defensa de presos políticos, informó que este domingo se producen varias liberaciones en la cárcel del Helicoide, donde estaba detenido Tarazona.
Gonzalo Himiob, director de Foro Penal, reportó hasta las 17H45 GMT de otras ocho personas liberadas sin precisar la prisión en la que estaban detenidos.
La presidenta Rodríguez informó el viernes que el Helicoide será convertido en un "centro social, deportivo, cultural y comercial". Durante años el recinto fue considerado un "centro de tortura" por defensores de derechos humanos.
Tarazona destaca que vivió 1.675 días en "un lugar oscuro" y cree que el cierre del Helicoide debe garantizar que no se repitan casos como el suyo, además de abogar también por el cierre de otras prisiones.
"De los 84.000 prisioneros que hay hoy en Venezuela, 30.000 están en centros policiales que no están aptos para ello, en unas condiciones deplorables", comentó. "No solo es el Helicoide lo que hay que revisar. Hay que revisar todos los centros penitenciarios".
El activista dejó claro que su "lucha" como activista continúa. "Es una tarea inherente a mi esencia humana", sostuvo.
A su salida de la iglesia, Javier volvió a abrazar a su hermano y a su madre, Teresa.
"Estoy muy contenta, agradecida con Dios. Este momento es realmente maravilloso", dijo la mujer. Han sido cuatro años "muy difíciles, no hay palabras para decirlo. Mi mensaje para todos los que tienen a sus hijos en prisión: que mantengan la esperanza", comentó.
F.Mahajan--BD