El Super Bowl arranca con duelo Patriots-Seahawks y show de Bad Bunny
Los New England Patriots y los Seattle Seahawks comenzaron este domingo su duelo por el Super Bowl de la NFL, el mayor espectáculo anual del deporte, que este año depara el plato fuerte del histórico y polémico concierto de Bad Bunny.
En las gradas del Levi's Stadium de Santa Clara, California, unos 75.000 aficionados vibraban con esta final de la liga de football americano (NFL) que, este año más que nunca, adquirió trascendencia cultural y política.
El grupo Green Day, originario de esta zona de la Bahía de San Francisco, calentó el ambiente con una actuación que había atraído mucha atención por sus feroces críticas anteriores al presidente Donald Trump.
La banda de punk rock cerró su breve pero potente recital con la popular "American Idiot" frente a una audiencia televisiva estimada en más 120 millones de espectadores incluido el propio Trump, que este año no viajó al evento.
El cantante Jon Bon Jovi, otra de las muchas celebridades presentes, anunció la salida al emparrillado de los emblemáticos Patriots, que persiguen su séptimo título de la NFL y primero desde el fin de la dinastía liderada por Tom Brady.
De salir vencedores, los Patriotas romperán su actual empate con los Pittsburgh Steelers y se consagrarán como la franquicia más ganadora de la competición.
Para las casas de apuestas, que este año se estima que moverán unos 1.760 millones de dólares, los favoritos al triunfo son los Seahawks, dueños de la defensa más feroz de la liga.
Seattle, de la mano del subestimado quarterback Sam Darnold, no estaba en este escenario desde que en 2014 salió vencedor de su primer trofeo Vince Lombardi y un año después perdedor de un duelo con los Patriots de Brady que se les escapó de las manos en los últimos segundos.
- Un sucesor para Brady -
Estos imprevistos finalistas, que llevaban varios años fuera de playoffs, se ganaron su lugar con creces durante una temporada llena de sorpresas que vio la pronta eliminación de los favoritos, Kansas City Chiefs y Philadelphia Eagles.
La gran noticia fue la resurrección de los Patriots que, hasta la llegada al banco esta campaña de Mike Vrabel, no habían dado señales de vida desde la marcha de Brady en 2020.
Vrabel, miembro de la dinastía de New England que cosechó seis trofeos entre 2002 y 2019, tiene como gran aliado en el campo al talentoso Drake Maye.
A sus 23 años, Maye puede convertirse en el quarterback más joven en proclamarse campeón frente al propio Brady, Joe Montana y una serie de leyendas que fueron homenajeadas antes del partido con motivo de la 60 edición del Super Bowl.
"Sabemos que va a ser un reto difícil. Vamos a afrontar mi adversidad, ser nosotros mismos, jugar unos por otros, salir al campo y divertirnos", dijo Maye minutos antes del partido.
- "Un orgullo" -
Más allá del emparrillado, todas las miradas están puestas en el show del medio tiempo de Bad Bunny, bajo una expectación disparada tras su éxito en los premios Grammy y su contundente protesta contra el gobierno de Trump.
El puertorriqueño, que será el primero en protagonizar el show en español, condenó con dureza la ofensiva antimigratoria del republicano, que ha sembrado el temor en una buena parte de la comunidad latina en Estados Unidos.
La magnitud y agresividad de estas redadas generó indignación incluso en una parte de la base de apoyo de Trump, especialmente tras la muerte a tiros de dos estadounidenses por agentes de migración en Mineápolis.
Las expectativas están en todo lo alto para comprobar si Bad Bunny repite su protesta en el mayor escaparate global.
El puertorriqueño, sin dar ninguna pista de sus intenciones ni sus posibles invitados, se limitó a prometer esta semana que el recital será "una enorme fiesta" con muchos elementos de su cultura.
En la isla caribeña, muchos de sus compatriotas se reunían el domingo para disfrutar del recital de su ídolo, una enorme fuente de orgullo en este delicado momento.
"Que una persona de aquí esté en uno de los eventos más importantes de Estados Unidos es un orgullo para todo puertorriqueño", expresó Olvin Reyes, de 39 años, en San Juan.
- "Mejor que no haga predicciones" -
Donald Trump, de su lado, tenía previsto seguir el partido desde su residencia de Mar-a-Lago, Florida.
En una entrevista difundida el domingo, el mandatario declinó decantarse por uno de los equipos pero pronosticó que será "un gran partido".
"Los he visto a ambos durante la temporada (...) Creo que va a ser un gran partido, me gustan mucho ambas zonas de nuestro país. Es mejor que no haga predicciones. Te metes en un buen lío", dijo el republicano a NBC News.
El presidente, que el año pasado sí asistió al juego en Nueva Orleans, arremetió en la previa contra el cartel musical de Bad Bunny y Green Day afirmando que es "terrible" y "sembrará odio".
T.Deshpande--BD