Arabia Saudita acusa a los hutíes de Yemen de atacar La Meca
La coalición militar liderada por Arabia Saudita aseguró este miércoles haber destruido un dron lanzado hacia la ciudad santa de La Meca por los hutíes de Yemen, un grupo apoyado por Irán que desmintió el ataque.
Después de años de calma, Yemen se vio arrastrado en julio al conflicto regional, desencadenado a finales de febrero por una ofensiva estadounidense e israelí contra Irán.
Los hutíes, enfrentados al gobierno reconocido internacionalmente y respaldado por Arabia Saudita, tomaron la semana pasada el control de la costa yemení que bordea el mar Rojo, reforzando su control sobre el estratégico estrecho de Bab el Mandeb.
La defensa aérea saudita destruyó el martes "un dron hostil lanzado por la milicia terrorista hutí antes de que ingresara al espacio aéreo restringido de la capital sagrada" del islam.
"La seguridad de las dos mezquitas sagradas y de sus visitantes constituye una línea roja", advirtió la coalición liderada por Arabia Saudita que respalda al gobierno yemenita.
La Organización para la Cooperación Islámica (OCI) condenó de inmediato unos "ataques atroces" que "profanan la santidad de los lugares sagrados y las mezquitas, y hieren los sentimientos de los musulmanes de todo el mundo".
Por su parte el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, condenó el miércoles "en los términos más enérgicos posibles el cobarde y abominable" ataque contra La Meca.
Los últimos acontecimientos han vuelto a disparar los precios del petróleo, una escalada que lastra la economía mundial.
El Brent, referencia internacional del crudo, cotizaba el miércoles a 108,5 dólares por barril en las primeras operaciones asiáticas, ligeramente a la baja, pero todavía alrededor de un 80% por encima del nivel anterior al inicio de la guerra en febrero.
Los hutíes, que desde principios de septiembre han intensificado los ataques contra Arabia Saudita, negaron haber atacado la ciudad santa y denunciaron "una mentira trillada", dijo en la red social X uno de sus líderes, Hazm al Asad.
Las autoridades sauditas habían lanzado el martes por la mañana una alerta aérea para La Meca, la primera de este tipo en este destino religioso que cada año recibe a millones de peregrinos.
La embajada de Estados Unidos en Arabia Saudita recomendó el miércoles a sus ciudadanos reconsiderar cualquier viaje al país y evitar por completo acercarse a la frontera con Yemen.
- "Libertad y seguridad" para la navegación marítima -
El príncipe heredero saudita, Mohamed bin Salmán, y el presidente egipcio, Abdel Fatah al Sisi, llamaron el martes desde El Cairo a "garantizar la libertad y la seguridad de la navegación marítima" en el estrecho de Bab el Mandeb.
Este paso, que conecta a Europa con Asia a través del mar Rojo y el canal de Suez, se volvió crucial para Arabia Saudita, el principal exportador mundial de crudo, desde que Irán bloqueó el estrecho de Ormuz, al otro lado de la península arábiga.
Su cierre tendría consecuencias "catastróficas", admitió el martes el Ministerio de Relaciones Exteriores de Catar.
Por su parte, los hutíes aseguran que no existe ninguna amenaza para la navegación en ese estrecho, salvo para los buques sauditas.
Mientras aumenta la presión sobre Arabia Saudita, amenazada en ambos estrechos y blanco de ataques contra sus infraestructuras petroleras, los hutíes afirmaron el miércoles haber derribado un avión de combate saudita y acusaron al país de haber llevado a cabo 450 ataques aéreos contra su vecino esta semana.
Arabia Saudita también ha sufrido la interrupción de su oleoducto Este-Oeste, que permite evitar el estrecho de Ormuz, tras ataques con drones procedentes de Irak, según las autoridades.
Al menos 100.000 personas han sido desplazadas en Yemen desde que se reanudaron los combates a principios de septiembre entre los hutíes y las fuerzas progubernamentales, según el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados.
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M.T.Johanson--BD