Jair Bolsonaro, en prisión domiciliaria tras salir del hospital
El expresidente brasileño Jair Bolsonaro pasó este viernes a prisión domiciliaria en su casa en Brasilia, gracias a una decisión judicial que le eximió de volver a la cárcel, tras dos semanas internado por una bronconeumonía.
Bolsonaro, condenado por golpismo, "acaba de recibir el alta" y su estado de salud "está más o menos equilibrado", dijo en la puerta del hospital privado DF Star su médico Brasil Caiado.
Imágenes de televisión mostraron la llegada del exmandatario a su casa, cubierto con un chaleco antibalas y entrando por su propio pie, acompañado de un grupo de personas.
Más tarde, apareció sentado en el exterior jugando con dos perros.
El líder ultraderechista, de 71 años, fue trasladado el 13 de marzo desde la prisión de Papuda en Brasilia con una bronconeumonía.
Después de más de una semana en terapia intensiva, el lunes pasó a una habitación común.
Sin embargo, no volvió a la cárcel, tras una decisión de la corte suprema que autorizó el traslado a su casa por razones "humanitarias" durante un plazo de 90 días prorrogables.
"Gracias, Señor, porque hoy estamos yendo para casa mi marido y yo", escribió en su cuenta en Instagram su esposa, Michelle Bolsonaro.
Poco después, dijo a periodistas que los perros "se pusieron muy felices" al ver al expresidente. "Increíble, nos alegramos de las pequeñas victorias", agregó.
"Ver a mi padre en casa, cuidando mejor de su salud, es un alivio en medio de este mar de injusticias que ha sufrido durante años", dijo en X su hijo y precandidato presidencial en las elecciones de octubre, Flávio Bolsonaro.
Lo celebró como un avance para que se haga "justicia para él y cientos de otros presos políticos".
- Prisión domiciliaria temporal -
El juez Alexandre de Moraes otorgó el beneficio de prisión domiciliaria de manera temporal, después de rechazar en reiteradas ocasiones pedidos similares de la defensa.
Durante meses, los abogados del expresidente habían argumentado que su estado de salud hacía inviable el cumplimiento de la pena en prisión.
Fue la gravedad de esta última internación la que finalmente inclinó la balanza.
En su domicilio, en un acomodado condominio del sur de Brasilia, Bolsonaro deberá usar una tobillera electrónica y tendrá prohibido utilizar teléfono celular, redes sociales o grabar cualquier video o audio. Podrá recibir visitas de familiares directos, abogados y médicos.
El expresidente ya estuvo en prisión domiciliaria, pero en noviembre fue encarcelado tras haber dañado su tobillera con un soldador, lo que la corte suprema interpretó como un intento de fuga.
Transcurridos 90 días desde este viernes, la corte volverá a analizar su situación para decidir si lo mantiene o no en casa.
Caiado dijo que, a finales de abril, Bolsonaro será sometido a una "artroscopia" en el hombro derecho, un procedimiento quirúrgico para tratar problemas en las articulaciones.
- "En el desguace" -
La bronconeumonía es el episodio más reciente de una historia clínica que se remonta a 2018, cuando Bolsonaro fue apuñalado en el abdomen durante un acto de campaña.
Desde entonces se ha sometido a múltiples cirugías y padece crisis recurrentes de hipo, a veces acompañadas de vómitos.
El retorno a su casa se produce a menos de siete meses de las elecciones presidenciales de octubre.
El exjefe de Estado (2019-2022) designó a Flávio Bolsonaro, de 44 años, como candidato de la derecha para enfrentar al izquierdista Lula, de 80 años, que buscará un cuarto mandato.
Las últimas encuestas muestran un empate técnico e incluso una leve ventaja para el conservador.
Después de que Flávio Bolsonaro comparara a Lula con un modelo de carro Opala "viejo", el presidente izquierdista replicó el jueves: "Dice eso porque su Opala es su padre, que está en el desguace".
P.Mueller--BD