Zapatero responde ante un juez español por presunto tráfico de influencias
El expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero se encuentra en el tribunal en Madrid este miércoles para declarar ante el juez que lo imputó por tráfico de influencias, un hecho inédito para un jefe o exjefe de gobierno en el país europeo.
Presidente del Gobierno español entre 2004 y 2011, Zapatero llegó al tribunal en un automóvil negro, se bajó con una sonrisa, saludó a los periodistas allí congregados y entró sin declarar, según constataron reporteros de la AFP.
Zapatero estaba citado para dar explicaciones a partir de las 07H00 GMT al juez José Luis Calama, que lo acusa de ser el presunto líder de "una estructura estable y jerarquizada de tráfico de influencias" para cobrar sobornos.
Este caso, que afecta a una figura muy respetada de la izquierda en España, es el enésimo expediente embarazoso para la Administración del socialista Pedro Sánchez, varios de cuyos allegados se hallan enredados en causas judiciales.
Preguntado este miércoles por la derecha en el Congreso por los escándalos de corrupción, Sánchez no contestó y se limitó a defender la gestión de su Gobierno para que en 2027, cuando deban realizarse las elecciones generales, España sea "un mejor país" que cuando asumió el poder en 2018.
La investigación contra Zapatero se inscribe en el llamado caso "Plus Ultra", que examina si el antiguo dirigente socialista favoreció, a cambio de dinero, el rescate público con 53 millones de euros (unos 61 millones de dólares) de esa pequeña compañía aérea durante la pandemia de covid-19.
- "Faro moral de Pedro Sánchez" -
"Lo que está en juego es básicamente la reputación del que se ha convertido (...) en el faro moral de Pedro Sánchez y del actual Partido Socialista", resumió a la AFP Astrid Barrio, profesora de Ciencias Políticas en la Universidad de Valencia.
En su única intervención pública desde que estalló el caso, Zapatero proclamó su inocencia, al asegurar que "siempre" actuó "con absoluto respeto a la legalidad".
Entre los aspectos más destacados de esta investigación está el hallazgo, durante un registro, de numerosas joyas y relojes de lujo en una caja fuerte de su despacho, que su entorno atribuyó a herencias familiares.
Pero la justicia lo acusa ahora en este capítulo de no haber podido "justificar" el origen de esos bienes —cuyo valor han estimado los expertos en 1,3 millones de euros (1,5 millones de dólares)— y lo imputó a finales de la semana pasada por fraude fiscal y presunto contrabando.
El caso sacude al Ejecutivo de Sánchez, y la oposición insiste en pedir elecciones anticipadas, algo que el presidente del Gobierno rechaza asegurando que la legislatura culminará en 2027.
- Aluvión de escándalos -
El jefe del Gobierno, cuya mujer, su hermano y su antigua mano derecha en política también están implicados en casos judiciales distintos, mostró su apoyo a su predecesor de izquierda.
Pero, al mismo tiempo, la presión sobre el Ejecutivo se ha intensificado aún más estos últimos días con revelaciones sobre una supuesta célula dentro del PSOE encargada, según los investigadores, de interferir en las múltiples pesquisas que afectan a personas cercanas a Sánchez.
El jefe de Gobierno asegura que "nunca" supo de ese grupo y que no lo hubiera tolerado.
Bajo presión desde hace meses por estos múltiples frentes judiciales, sin mayoría en el Parlamento y con una popularidad en horas bajas, Sánchez —autor de una autobiografía titulada "Manual de resistencia" y dotado de un instinto político indiscutible— busca transmitir la sensación de que puede mantenerse en el poder.
Pero próximos acontecimientos podrían hacérselo más difícil.
La esposa del líder, Begoña Gómez, sabrá en los próximos días si va a juicio por corrupción y tráfico de influencias y se conocerá el veredicto sobre una figura clave en el ascenso al poder de Sánchez, su exministro de Transportes José Luis Ábalos, juzgado en abril también por corrupción.
R.Kohli--BD