Australia acusa a dos ciudadanos chinos de injerencia extranjera
La policía australiana informó este miércoles que acusó a dos ciudadanos chinos de injerencia extranjera, al señalarlos de espiar a un grupo budista siguiendo órdenes de la policía china.
La pareja, un hombre de 25 años y una mujer de 31, fue acusada de un delito de "injerencia extranjera imprudente", que conlleva una pena máxima de 15 años de prisión.
Cuando comparezcan ante el tribunal el miércoles, la policía alegará que colaboraron con un ciudadano chino acusado en agosto de recabar información de forma encubierta sobre el grupo budista Guan Yin Citta en la capital australiana, Canberra.
Se les acusa de haber trabajado bajo las órdenes de la Oficina de Seguridad Pública de China, el principal organismo encargado de hacer cumplir la ley en el país.
Por su parte, el gobierno chino urgió a Australia tratar el caso de manera "prudente".
"China urge a Australia manejar el caso de forma prudente y apropiada, y salvaguardar los derechos e intereses legítimos de los ciudadanos chinos", declaró en conferencia de prensa el portavoz diplomático chino Lin Jian.
La policía federal australiana comenzó a investigar el caso el año pasado a partir de una pista proporcionada por la agencia de inteligencia de Canberra.
"Australia no es inmune a la injerencia extranjera, y no debemos esperar que esta detención impida nuevos intentos de atacar a nuestras comunidades de la diáspora", aseguró Stephen Nutt, comisionado adjunto de la policía antiterrorista y de investigaciones especiales.
"Los miembros de nuestras comunidades cultural y lingüísticamente diversas son más propensos a ser víctimas de la injerencia extranjera o la represión transnacional que a ser delincuentes", añadió.
El vasto aparato de seguridad de China ha sido acusado durante años de infiltrarse en organizaciones comunitarias como forma de controlar a los expatriados y disidentes.
V.Ishfan--BD