El esquí busca hacerse camino en los países montañosos de Asia Central
Timur Chakirov ultima su preparación para los Juegos Olímpicos de invierno 2026 deslizándose a gran velocidad por una pista de eslalon en Kirguistán. Participar en los Juegos supone ya un éxito para un esquiador de Asia Central, región muy montañosa pero lejos de ser una potencia en deportes sobre nieve.
"Es muy complicado entrenar en Kirguistán porque no tenemos las condiciones adecuadas", dice a la AFP Chakirov, de 19 años, al término de una etapa de la Copa de Asia Central en las montañas del parque nacional de Ala-Archa.
Organizada dos semanas antes de los Juegos-2026 de Milán-Cortina (6-22 de febrero), esta competición reúne a esquiadores de Kirguistán, Kazajistán, Uzbequistán y Tayikistán, países atravesados por las cordilleras de Tian Shan y El Palmir, cuyas cumbres rondan los 7.500 metros de altitud.
Pero desde su independencia en 1991, estas antiguas repúblicas soviéticas han enviado apenas una veintena de esquiadores alpinos a los Juegos Olímpicos de invierno. ¿Los motivos de tan escasa presencia? La competencia de los deportes de combate y tradicionales en la región y el desarrollo aún insuficiente de las infraestructuras.
Con más de 2.700 metros de altitud media, "Kirguistán es sin embargo un país muy montañoso. Sería posible construir muy buenos complejos y desarrollar mucho mejor el esquí alpino", lamenta Timour Chakirov.
- Entrenamiento en Europa -
"El esquí alpino es un deporte demasiado caro. La idea preconcebida según la cual Kirguistán, con tantas montañas, podría desarrollar fácilmente es esquí alpino es falsa", sostiene Ioulia Tenkova, de la Federación kirguisa de esquí.
En su opinión, "el desarrollo profesional del esquí alpino exige un espesor de nieve muy diferente" al de Kirguistán, cuyo manto de nieve, demasiado blando y bacheado en caso de práctica recurrente del esquí, no se adapta a la alta competición.
Aunque se han remodelado estaciones y se ha comenzado a utilizar cañones de nueve, sigue siendo "muy caro", apunta Tenkova. Un problema económico que se une al cambio climático.
"Tenemos un problema de nieve, nuestro clima es demasiado cálido", constata Tenkova, mientras las temperaturas alcanzan máximos históricos en Asia Central, una región que sufre el recalentamiento global en mayor medida que otras zonas, según los organismos internacionales.
En ese contexto, los esquiadores centroasiáticos tienes que desplazarse a Los Alpes, a miles de kilómetros, para poder entrenar.
"Hoy lo esencial de la preparación se hace en Europa,en Italia, en Austria", explica Timour Chakirov, que admira a las estrellas pasadas o presentes como Marcel Hirscher, Henrik Kristoffersen o Marco Odermatt.
Pasa tratar de ser algún día como sus referentes, el joven esquiador recibe los consejos de su amigo kirguís Maksim Gordeev, olímpico en 2022 en Pekín. "Él se ha traído de Europa nuevos métodos y me ha mostrado cómo hacerlo, en qué trabajar", explica Chakirov, quien se queja "de la escasa financiación" estatal y de la ausencia de pistas para profesionales.
- "Colaborar" -
Pero exiliarse para desarrollar la carrera deportiva no resulta barato, incluso si "el país anfitrión a veces corre con los gastos de alimentación y de alojamiento", subraya Ioulia Tenkova.
Incluso en Kazajistán, que propuso la candidatura de Almaty para los Juegos Olímpicos de invierno 2022, "sólo dos regiones disponen de las infraestructuras necesarias para la formación de los deportistas", resume para la AFP Maria Grigorova, olímpica en Pyongyang en 2018.
La esquiadora kazaja recuerda también la falta de financiación por parte del Estado, que, según cuenta, pretendía dejar de apoyar por completo al esquí alpino como deporte olímpico porque los resultados no eran buenos.
"Estos últimos años nos entrenábamos gracias a fondos privados. Ya hemos hecho top20 y top30, ¿pero qué resultados quieren? 1º, 2º, o 3º", dice Grigorova, incidiendo en la prioridad otorgada por el gobierno kazajo a los deportes con opciones de medalla.
Para los esquiadores tayikos que no lograron el boleto para los Juegos de Milán-Cortina, participar en la Copa de Asia Central ya es un progreso: hasta la primavera de 2025 y la resolución de un interminable conflicto territorial, ver a deportistas de Kirguistán y Tayikistán felicitándose era imposible.
"Nuestros deportistas se encontraron con colegas de Kirguistán, Uzbekistán, Kazajistán, e intercambiaron experiencias", detalla el trenador tayiko Saïdakbar Echonov, que confía en "colaborar" con los entrenadores de los países vecinos para "llevar el esquí a lo más alto".
G.Luthra--BD