Los fantasmas de la vieja España se le aparecen a Luis de la Fuente
La España de Luis de la Fuente arrancaba el Mundial 2026 con el anhelo de emular a su generación dorada campeona en 2010, pero ante Cabo Verde (0-0) fue casi una réplica del equipo que naufragó en las tres ediciones siguientes, recuperando viejos fantasmas, especialmente el dominio estéril y la ineficacia.
"Petardazo", tituló en portada el diario deportivo Marca, mientras que AS, el otro referente español, optó por "Chasco Histórico".
El seleccionador De la Fuente no se bajó de su optimismo natural en la rueda de prensa que ofreció en el Estadio Atlanta.
"Mañana les pondré el numerito mágico de 32 (partidos que España lleva sin perder), ¿qué dudas podemos tener?.... Nos quedan siete partidos", señaló haciendo referencia a alcanzar la final.
Pero su Roja, vigente campeona de Europa, evidenció que está muy lejos de la excelencia.
1. Salir a morder
España no estuvo a la altura en su puesta de largo en el Mundial desde el primer minuto, imprimiendo un ritmo lento y sin nervio en el último tercio. Debía tener paciencia ante un bloque muy bajo como el que planteó Cabo Verde, pero el control del juego fue inane.
España lo fió todo a su talento y calidad pero sin mordiente y la muralla de Cabo Verde alrededor de su área funcionó a la perfección ante un equipo sin extremos puros y con jugadores que no intentaron desequilibrar en el uno contra uno.
2. Gavi en el extremo
De la Fuente había optado por dar el extremo izquierdo a un centrocampista destructor como Gavi.
"La apuesta era que se metiese por dentro para crear profundidad. Pretendíamos que se incorporase Cucurella y lo hizo", justificó el técnico.
Es cierto que Marc Cucurella, unas horas después de confirmarse su fichaje por el Real Madrid, fue el más peligroso, desde la banda izquierda, al contrario que Marcos Llorente en la derecha, desubicado, sin encontrarse en ningún momento cómodo para hacer daño.
3. Ineficacia
España disparó a puerta en 27 ocasiones el lunes en Atlanta, siete de ellas entre los tres palos (6 y 1 para Cabo Verde), unos números que normalmente son más que suficientes para decantar un partido.
Pero Ferran Torres, que lleva mucho tiempo ejerciendo de delantero centro y ocupó la banda derecha, sin tampoco desequilibrar, no estuvo acertado, ni Mikel Oyarzabal, el delantero centro, al que se le encasquilló la escopeta cuando ya parecía infalible.
El delantero de la Real Sociedad llegaba al Mundial con 12 tantos en sus últimos once partidos...
Tampoco tuvo el día un centrocampista con olfato como Fabián Ruiz, que caminaba sobre el agua en la pasada Eurocopa y que el lunes evidenció que en Estados Unidos tiene la mirilla desviada.
4. ¿Lamine-dependencia?
De la Fuente reconoció que el plan B que tenía ante Cabo Verde pasaba por dar entrada a Lamine Yamal, Nico Williams y Mikel Merino, tres jugadores que llegaban sin ritmo tras superar lesiones.
Los primeros entraron en el minuto 71 y el tercero en el 87'...
"Su frescura es la que es. Hemos intentado esperar para no cerrar ventanas. Queríamos más juego por la banda, desborde y el remate de Mikel Merino. El objetivo era ir metiéndoles para que fueran cogiendo ritmo e irán mejor", dijo De la Fuente.
¿Ganar ritmo o salir a ganar el partido? La declaración del entrenador no deja en buen lugar al fondo de armario de su convocatoria.
Para batir a Vozinha, un portero de 40 años de la segunda división portuguesa, había otros atacantes en perfectas condiciones a los que podía haber sacado antes como Borja Iglesias, Álex Baena o Yéremy Pino.
Dani Olmo, cuya rapidez de ideas en el área e instinto podían haber sido capitales, fue el otro cambio y no entró al minuto 81.
El consuelo para España; en Catar 2022 se vació de goles (7-0) en el debut ante Costa Rica y se quedó seca en octavos (0-0 y eliminación en penales ante Marruecos).
Y su gran gesta, el título mundial de 2010, comenzó con una derrota 1-0 ante Suiza.
Tendrá ocasión de empezar a corregir su camino el domingo ante Arabia Saudita, también en Atlanta (16h00 GMT).
R.Kohli--BD