Carney encabezará homenaje a víctimas de masacre que enluta a Canadá
La pequeña ciudad de Tumbler Ridge, en el oeste de Canadá, rinde homenaje este viernes, en presencia del primer ministro Mark Carney, a las víctimas de la matanza que dejó ocho muertos, la mayoría niños, y traumatizó a todo el país.
Carney viaja a la localidad minera de las Montañas Rocosas junto con los líderes de todos los partidos de oposición, un gesto de solidaridad nacional tras uno de los estallidos de violencia más mortíferos en la historia de Canadá.
Desde el tiroteo del martes han surgido más detalles sobre las víctimas y la autora de los disparos, una mujer transgénero de 18 años llamada Jesse Van Rootselaar.
Un agente de la Real Policía Montada de Canadá (RPMC) permanecía apostado frente a la casa de Van Rootselaar el viernes.
La modesta casa marrón en una calle tranquila y discreta estaba acordonada con cinta policial.
El 10 de febrero, Jesse Van Rootselaar mató a su madre, de 39 años, y a su hermanastro, de 11, en su casa antes de dirigirse a su antigua escuela secundaria, donde mató a seis personas más —cinco estudiantes de 12 y 13 años y una educadora de 39 años. Después se quitó la vida.
Tres días después, la policía sigue preguntándose por el móvil de este ataque, que también dejó 25 heridos y provocó una conmoción en Canadá, un país vecino de Estados Unidos pero poco acostumbrado a matanzas de este tipo.
Este viernes, la policía determinó que la atacante no hizo "una selección específica de individuos".
"Esta sospechosa estaba, por decirlo de alguna manera, cazando. Estaba preparada y se enfrentaba a cualquiera con quien pudiera entrar en contacto", dijo el subcomisionado de la Policía de Columbia Británica, Dwayne McDonald.
El padre de la atacante, separado de la madre y residente en la provincia vecina, Justin Van Rootselaar, presentó sus condolencias por un "acto de violencia insensato e imperdonable", en un comunicado enviado a la cadena pública CBC.
"Como padre biológico de la responsable, llevo un dolor difícil de expresar con palabras", declaró.
La RCMP difundió el viernes una foto de la autora de los disparos, conocida por padecer trastornos de salud mental. En ella aparece vestida con una sudadera con capucha color caqui, el pelo largo y el rostro serio.
- "Crueldad inaudita" -
Al día siguiente del ataque, Mark Carney denunció ante el Parlamento un acto de "crueldad inaudita". El primer ministro llamó a los canadienses al "reencuentro" y prometió "sacar lecciones" de lo ocurrido.
El viernes, Carney encabezará una vigilia por las víctimas frente al ayuntamiento de Tumbler Ridge, una ciudad de 2.300 habitantes construida en los años 1980, a 1.180 kilómetros al norte de Vancouver.
Desde el miércoles, también son muchos los que han acudido a depositar flores, velas o peluches al pie de un árbol cerca del centro escolar donde tuvo lugar gran parte de la matanza.
Los residentes parecen poco a poco retomar la normalidad. Cerca del centro comunitario, varios niños jugaban al hockey el viernes, como en todas las ciudades canadienses.
En ese mismo centro, la madre de una víctima, Sarah Lampert, se dirigió el jueves por la noche a los medios de comunicación para hablar por su hija de 12 años, Ticaria, que tenía "una hermosa voz fuerte que fue silenciada".
"Llevaba luz a todo lo que tocaba, a todos los que encontraba", declaró Sarah, con lágrimas en los ojos.
Zoey Benoit, de 12 años, es otra de las víctimas.
"Era tan resiliente, vibrante, inteligente, atenta y la niña más fuerte que uno pueda conocer", declaró su familia en un comunicado.
El nieto de 13 años de Peter Schofield, Ezekiel, estaba entre los estudiantes asesinados. "Todo parece irreal. Las lágrimas no dejan de caer", publicó en Facebook.
H.Oommen--BD